LIDERAR EL CAMBIO Si no es ahora ¿Cuándo?

17 junio 2020

“Sólo tenemos una vida, merece la pena que la pienses”

(Karina Salas)

 

El mundo pide a gritos un cambio radical de nuestra forma de estar y de ser. Las advertencias están siendo muy claras y debemos tomar nota si queremos seguir aquí por mucho tiempo.

¿De verdad pensamos que vamos a poder seguir actuando de la misma forma?

Sería un grave error pensar que los cambios que tenemos que hacer son menores.

La crispación, el odio, la rabia, la frustración si no las sabemos canalizar no nos va a servir para nada. Es mucho más importante darse cuenta y empezar a liderar el cambio de forma consciente y coherente.

Las circunstancias requieren plantearnos si estamos dispuestos como sociedad, como humanidad a continuar con esta inercia. ¿Es que no hemos aprendido nada estos meses?

Es ahora o nunca, tenemos la obligación como especie de creer que es posible hacer las cosas de otro modo. De una forma más coherente, más en sintonía con el planeta en el que vivimos y del que todos formamos y somos parte, aunque haya personas que se crean que están a otro nivel.

Precisamente en momentos históricos como los que estamos viviendo hace falta un liderazgo consciente, que trabaje desde la empatía y que se dé cuenta de que todo está interconectado con todo. Si alguien piensa que lo que ocurra no le va a afectar es porque no es realmente consciente de la situación.

El liderazgo comienza siempre por nosotros mismos, es nuestra responsabilidad hacernos cargo de nuestra vida, educar a nuestros hijos e hijas para que sean autónomos, que piensen y que se sientan parte de este planeta, desarrollando la empatía, la compasión, la autocompasión, la resiliencia, la cooperación, la unidad, porque eso es lo único que nos va a ayudar a salir y a seguir hacia delante.

¿Dónde hemos llegado cómo sociedad? ¿Realmente queremos seguir así?

Sólo tenemos una vida, merece la pena que la pienses. Pero liderarse no es fácil, porque significa tomar las riendas, hacernos responsables y actuar en consecuencia. Significa pensar en qué depende mí, y eso supone que hay que hacer un esfuerzo, supone pasar de la queja a la acción y darte cuenta.

El liderazgo no es cosa de un cargo, es hacernos cargo, es una decisión sobre nuestra vida. Y ahora tenemos que pensar como especie hacia dónde queremos ir. Si no actuamos de forma consciente y coherente es muy probable que nos arrepintamos.

Si no es ahora ¿Cuándo?