“La tecnología por sí sola no basta. También tenemos que poner el corazón”

(Jane Goodall)

 

 

Es evidente que la tecnología está jugando un papel fundamental en estos momentos, y que ahora más que nunca comprendemos la importancia de utilizarla para poder seguir en contacto con nuestras familias, amigos, socios, clientes. Pero para que la tecnología tenga eficacia tiene que ser “humana” me refiero a la necesidad de aplicar las Soft-skills :  La comunicación empática, la escucha activa, la capacidad de inspirar, la automotivación, el pensamiento crítico, la creatividad, la flexibilidad, la agilidad mental, la resolución de problemas, la inteligencia emocional…, es decir, todo aquello que nos hace únicos como humanos.

 

Nuestro cerebro no ha evolucionado tanto como podemos imaginar en 60.000 años, las emociones siguen siendo fundamentales y  juegan un importante papel en la toma de decisiones, como explicó muy bien Daniel Khaneman, psicólogo y premio nobel de economía,   en su libro: “Pensar rápido, pensar despacio”.

 

No somos robots, somos vulnerables, pero también podemos ser flexibles, creativos, empáticos y en momentos de máxima incertidumbre como los que nos toca vivir aprender a gestionar bien nuestras emociones es una pieza clave para seguir avanzando. Como dice Julio de la Iglesia, Tedax y Coach experto en Gestión del Miedo: “Tú eliges si quieres ser parte del problema o te conviertes en parte de la solución”.

Si la tecnología ya forma parte completamente de nuestra realidad, nos debemos preguntar:

  • ¿Cómo vamos a relacionarnos a partir de ahora con los demás?
  • ¿Cómo cambia nuestra comunicación?
  • ¿Cuál va a ser mi principal propósito?
  • ¿Cómo puedo ayudar?
  • ¿Está mi empresa preparada para trabajar con las nuevas tecnologías?
  • ¿Estoy yo preparado/a?

 

En definitiva, ¿Cómo va a influir en nuestra vida personal y profesional? ¿Qué necesitamos?

 

Necesitaremos aprender nuevas habilidades y potenciar las que tengamos ahora más que nunca. Sin duda la curiosidad nos puede ayudar a detectar qué necesitamos para adaptarnos de la mejor forma posible a esta situación.

Es un momento para la reflexión (autoconocimiento), para abrirnos a nuevos aprendizajes, para aprender más y más rápido (Learnability). Y también para desarrollar nuevas habilidades para afrontar los cambios tecnológicos (Upskilling) y por su puesto reciclar aquellas habilidades que tenemos y transformarlas para que sigan siendo útiles (Reskilling)

Tenemos enormes retos por delante, nada es, ni va a ser lo mismo a partir de ahora, pero el cambio tecnológico sólo tendrá sentido si se acompañan de aquellas habilidades que nos hacen seres humanos (softskills), sino la pregunta que me planteo es:

¿Acabaremos siendo superados por los robots?

Y tú ¿Qué opinas?