DEL CONTROL A LA CONFIANZA. LIDERAZGO EN LA ERA DIGITAL

7 julio 2020

Sin confianza no hay equipo y mucho menos liderazgo”

(Karina Salas)

 

La confianza es sin duda de vital importancia para relacionarnos bien con los demás y con nosotros mismos. Resulta imprescindible también en el ámbito laboral. Aunque las personas necesitamos relacionarnos de forma presencial, las circunstancias provocadas por el Covid19 nos han obligado a hacerlo de manera digital (y gracias que teníamos esta opción).

Una de las consecuencias desde el punto de vista laboral de esta pandemia, ha sido la velocidad a la que hemos tenido que adaptar nuestro trabajo a lo digital. ¿Cómo ha afectado toda esta situación a la relación entre compañeros de equipo? ¿Y con los clientes? ¿y al liderazgo?

La confianza, que siempre es tan necesaria, se ha puesto de manifiesto como una pieza fundamental. Ahora todavía más sin duda, porque tenemos que poder confiar en lo que están haciendo nuestros equipos desde su casa, obligados no hay que olvidarlo por la situación. Uno de los problemas es confundir el seguimiento con el control. ¿Hemos sido capaces de confiar en nuestros equipos?

Sin duda esta situación ha abierto una nueva oportunidad para que como líderes comprendamos el valor de creer y confiar en nuestros equipos, la importancia de mantener una conexión más empática, más humana, darle la importancia que se merece al cuidado mutuo y al reconocimiento por el esfuerzo que todos hemos hecho y estamos haciendo para adaptarnos de la manera más ágil a esta realidad laboral que ha venido sin duda para quedarse.

Habrá que crear nuevas normativas para regular el teletrabajo, aunque a mí personalmente el término no me gusta, prefiero verlo como una forma de sacar más partido a las herramientas tecnológicas que ya estaban ahí desde hace tiempo pero que nos estábamos resistiendo a usar de un modo masivo. Hasta que nos hemos visto obligados a hacerlo sobre todo, porque nos gusta más relacionarnos de forma presencial pero también porque sigue existiendo esa “necesidad de controlar” a nuestros equipos. Estoy trabajando en esta área con mis clientes para que adapten su liderazgo a esta nueva situación de la forma más flexible y adecuada posible. Ayudándonos como no puede ser de otro modo de la inteligencia emocional para seguir creciendo como personas, como profesionales y como líderes, porque la responsabilidad es de cada uno de nosotros ya que esto va más de aprender a autoliderarnos que de tener que esperar a que nos den instrucciones. Esta sería otra cuestión fundamental a tener en cuenta, la confianza que tenemos en nosotros mismos para ver si somos capaces de seguir haciendo nuestro trabajo sin que nadie nos esté diciendo lo que tenemos que hacer. Sin duda hace falta ver estos temas con perspectiva, dado que nos hemos visto obligados a trabajar a distancia y además en unas circunstancias muy complicadas de gestionar (con una montaña rusa de emociones, el tener que estar todos en casa, tareas de casa mezcladas con trabajo, etc.) pero como todo parece indicar, este modo de trabajar ha venido para quedarse y habrá que tomar conciencia para hacerlo de la mejor forma posible. Es un momento sin duda para empezar a gestionar la confianza, la comunicación, la flexibilidad, la conciliación, y todos aquellos temas que han quedado patentes en esta situación.

En un mundo que cada vez cambia a mayor velocidad la capacidad de adaptación al cambio pasa por tener esa capacidad de “fluir” y aceptar la situación porque sin duda nos dará mejores resultados.

¿Y en tu empresa hay control o hay confianza?