EL HÁBITO HACE AL LÍDER

4 mayo 2019

“Controla tres cosas, qué piensas, qué dices y qué haces. Para lograr algún cambio en tu vida, debes reconocer que estos dones son los instrumentos más potentes que posees a la hora de modelar tu vida”
(Sonya Friedman)


En mí artículo Aprendiendo a ser excelentes empiezo con una frase de Aristóteles: “ Somos lo que hacemos cada día, de modo que la excelencia no es un acto sino un hábito”

¿Realmente son los hábitos la esencia de la excelencia personal y profesional? La respuesta es que SÍ. Es en la adquisición de buenos hábitos dónde está el poder de hacer cambios y de evolucionar. Todos sabemos en mayor o menor medida, cuáles son los hábitos que tienen un efecto positivo en nosotros, sin embargo, no siempre están incluidos en nuestras vidas. El cerebro ofrece una resistencia al cambio que es bastante potente, vencer esta resistencia no es fácil, pero es la clave para seguir creciendo. Y con esto no sólo me refiero al aprendizaje de nuevos hábitos sino, sobre todo y más importante al mantenimiento en el tiempo de aquellos hábitos que nos ayudan a lograr objetivos y retos.

Los hábitos que considero más importantes para desarrollar el liderazgo son 4:

  • PRACTICAR EL SILENCIO. No hay nada más potente que el silencio en la vida de cualquier persona. Es desde esa calma donde la mente es capaz de enfocarse y tener más claridad.
  • HACER EJERCICIO FÍSICO: Nuestro cuerpo y nuestro cerebro llevan millones de años adaptados al movimiento, con el ejercicio conseguimos equilibrarnos mejor. El sedentarismo es una forma de destruir neuronas y de atrofiar nuestro cuerpo y nuestra mente, lo cual complica bastante nuestra capacidad de desarrollo personal y profesional.
  • ALIMENTACIÓN REAL O EVOLUTIVA: Al igual que pasa con el movimiento, nuestro cuerpo y nuestro cerebro llevan millones de años consumiendo ciertos tipos de alimentos que son considerados comida real. Junto con el sedentarismo, los malos hábitos de alimentación son otro de los grandes hándicaps que juegan en nuestra contra.

  • APRENDER A CONECTAR CON TÚ ESENCIA: Vivimos absolutamente desconectados de nosotros mismos, vamos en modo automático y esto tiene mucho que ver con la incapacidad de gestionar nuestras emociones . Cuando dedicas tiempo a conectar con tú esencia, desde: escuchar tú cuerpo, escribir, reflexionar, en definitiva, trabajar en el autoconocimiento empiezas a entender mejor qué emociones se están manifestando y porqué haces lo que haces. Dando así un salto exponencial, pasando de la inercia a la toma de consciencia. Siendo esto fundamental en la toma de mejores decisiones.

Éstos hábitos NO son muy frecuentes en la vida de la mayoría de las personas, sin embargo son claves para desarrollar nuestra capacidad de liderazgo. La cuestión es que todos ellos requieren de un esfuerzo consciente y nuestro cerebro que es un gran ahorrador de energía busca en la medida de lo posible huir del esfuerzo.

Para evitar la resistencia puedes dar un primer paso con esta pregunta: ¿Cuál es el acto más pequeño por el que puedo empezar para incluir alguno de éstos hábitos en mi vida?

“La mayoría anhelamos mejorar nuestras circunstancias, pero no estamos dispuestos a mejorarnos a nosotros mismos y en consecuencia seguimos atados” (James Allen)

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